La investigación realizada en la Universidad de Rutgers y apoyada por la Universidad del Estado de Colorado sugiere que la práctica de beber alcohol para superar el jet lag es perjudicial para la salud. La investigación destaca a los trabajadores por turnos cuyos relojes corporales están en desacuerdo con los ritmos circadianos debido a sus patrones de trabajo. Los pilotos frecuentes, pilotos y auxiliares de vuelo también pueden incluirse en este grupo, ya que también tienen que hacer frente a la interrupción del ritmo circadiano causada por el vuelo.

El profesor Dipak K. Sarkar de Ciencias Animales en Rutgers Cook College y director de la división de endocrinología y biomédica en el Centro de Estudios de Alcohol, dice que el alcohol puede alterar la ritmalidad del cuerpo, esta es la capacidad del cuerpo para mantener su ritmo. La ritmicidad está mediada a través de los ritmos circadianos del cuerpo, que a su vez están controlados por el Núcleo Suprachiasmático (SCN) en el cerebro. Además, el profesor señala los efectos de largo alcance que tienen los ritmos circadianos. Los ritmos circadianos manejan más de 100 funciones únicas de la fisiología humana que van desde la temperatura corporal hasta los niveles hormonales, la respuesta inmune al umbral del dolor y muchas más.

Se cree que el alcohol interfiere con el papel de SCN en la sincronización con la fisiología o el alcohol impide que los sistemas fisiológicos respondan a la señal. Cualquiera que sea el caso, los resultados son trastornos con un posible aumento del riesgo de problemas para dormir, disfunción hormonal, inmunidad comprometida y mayor incidencia de ciertos tipos de cáncer.

Los hallazgos del profesor de Sarkar, Robert I. Handa, de la Universidad Estatal de Colorado, sostienen que el consumo de alcohol puede influir en los fundamentos moleculares de la ritmicidad circadiana. La mejor interpretación de los datos dice que si uno tiene un reloj corporal que no funciona correctamente, esa persona puede estar cada vez más motivada a consumir más alcohol. “La administración crónica de alcohol parece alterar significativamente los relojes centrales e internos que gobiernan las funciones neuroendocrinas” (Sarkar).

Si esas no son suficientes malas noticias para los aviadores, Handa continúa diciendo que las hormonas del estrés y las hormonas del estrés pueden influir en la función inmunológica bajo las fluctuaciones rítmicas diarias. El desafío para los aviadores es que están en un entorno no sincronizado con las claves de tiempo que reciben de la SCN allí antes de que la inmunidad pueda verse comprometida.

Todos los viajeros frecuentes tienen relojes corporales que no funcionan “correctamente” debido a todos los vuelos que realizan, viene con el territorio. Según esta investigación, esto los pone en desventaja. El abuso del alcohol por parte de viajeros frecuentes, pilotos y tripulantes de cabina no es infrecuente y habla de lo que los investigadores señalan acerca de estar predispuestos al alcohol. Si bien no todos los que beben cuando vuelan están en esta categoría, demostraría el deber de cuidado de la industria de las aerolíneas si tuvieran que tomar en cuenta esta información. Sería incluso mejor si los aviadores individuales tomasen nota y reconocieran los factores de riesgo involucrados y, mejor aún, dejaran de usar el alcohol como una muleta para superar el jet lag.

Trabajos citados –

Sarkar Dipak, Handa Robert; El reloj biológico del cuerpo: el alcohol puede llevar a la anarquía fisiológica, al alcoholismo: investigación clínica y experimental (ACER) Volumen 29, Número 8, 2005, páginas 1550 – 1557.

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