Conviértete en un Consulto

Una de las opciones disponibles en su negocio es tomar su valiosa experiencia y pasar al rol de consultor.

Ser un consultor es esencialmente tomar lo que sabe y aplicarlo de manera adecuada a la situación del cliente para brindar un asesoramiento informado.

Cuando trabajo con un cliente para generar ingresos en su negocio, o incluso para determinar qué negocio quieren iniciar, siempre convierto el proceso en algún punto a fugas.

La idea de apalancamiento es bastante simple: ¿cómo haces uso de lo que ya sabes a quién? En el contexto de habilidades y experiencia, ¿qué hay en esa combinación que puede utilizar para la mejor ventaja de su negocio?

Una forma de hacerlo es convertirse en un consultor.

Es posible que ya hayas adquirido mucha experiencia en tu carrera. Cualquier trabajo que haya tenido alguna vez le ha permitido aprender y aplicar lo que sabe.

Cuando ha desarrollado una perspectiva amplia, por múltiples roles dentro de una organización o por mudarse a diferentes organizaciones, y también por una amplia experiencia, ya sea por años o por variedad, aporta una perspectiva única.

Ese fondo es una buena base para el papel de consultor.

Si tiene interés en enseñar y dar consejos, y tiene o desea desarrollar la confianza para hacerlo, es posible que pueda trabajar como consultor independiente.

Si usted es alguien que ha trabajado en el entorno corporativo durante años, incluso si está listo para retirarse de ese entorno, es posible que tenga la capacidad de asumir este rol. Puedes construir un negocio completo a su alrededor.

Consultar a sus colecciones corporativas anteriores también tiene el beneficio adicional de estar bien compensado. Como cualquier empresa, siempre que agregue valor, puede continuar haciendo crecer su negocio en ese rol.

Ser un consultor requiere un alto nivel de habilidades con las personas. Las relaciones forman parte del proceso de consultoría, tanto en términos de obtención como de entrega de la información y el asesoramiento necesarios. Uno de los desafíos de la consultoría es que no tiene autoridad directa, pero desea que las personas escuchen sus consejos y actúen. Algo se exige de ti en esas relaciones: conocerte a ti mismo y ser auténtico.

Ese lugar de autenticidad es el lugar perfecto para representar otro aspecto del rol de un consultor: influir. Cuando la gente sabe que eres real, que estás presente para ellos y su situación, tu poder de influencia se expande enormemente.

Como cualquier buen maestro, parte de su rol como consultor es desarrollar la capacidad de su cliente para hacer evaluaciones y responder sus preguntas por sí mismos. Les estás enseñando cómo llegar a ser independiente de tu consejo.

La consultoría es una manera de ser útil, de mostrar a los demás un camino a través de sus desafíos. Es una forma de usar lo que sabes para facilitar las cosas a los demás.

Peter Block, el gurú de la consultoría, una vez escribió: “La mejor consultoría es un acto de amor”.

Que forma tan maravillosa de estar en tu trabajo. ¿Será tu camino?

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