Hay una historia, a pesar de ser apócrifa, sobre un ministro del gabinete que, cuando visitaba una residencia residencial, le preguntó a uno de los residentes si sabía quién era él. “No, querida”, respondió ella, “pero si vas y le preguntas a la recepcionista, ella debería poder ayudarte como ella me hace”.

Los cables cruzados y los malentendidos, aunque a veces son divertidos, pueden llevarnos a desconocer quiénes son las personas, qué quieren o qué significan. Podemos apresurarnos a hacer suposiciones, juzgar sus decisiones, comentar sobre la forma en que manejan sus vidas, a menudo con poca o ninguna conciencia de su historia, razonamiento o luchas personales.

Supongo que habrá habido momentos en tu vida en los que te has sentido irritado ante el supuesto aire de superioridad de otra persona. Es posible que hayan afectado los aires y las gracias en un “¿sabes quién soy?” tipo de manera Es posible que se hayan dado cuenta de que saben “todo” sobre un tema en particular, que se difunden a través de sus comentarios y opiniones, y se niegan a escucharlo, a pesar de que están 100% seguros de que están equivocados y son totalmente correctos.

Es posible que nos encontremos sintiéndonos vulnerables o inseguros ante la presencia de alguien que pretende ser un experto o sabelotodo. Su comportamiento puede desencadenar una reacción en nosotros, un indignado, ‘¿quién crees que eres?’ Respuesta ya sea en nuestras palabras o en el lenguaje corporal tenso e irritado. El problema puede exacerbarse porque cuando mostramos enojo o frustración, a menudo nos sentimos más estresados ​​e inquietos.

Y, de hecho, hay ocasiones en que todos necesitamos alguna orientación, necesitamos una opinión de un especialista o buscamos ayuda en un asunto importante. En esos momentos, necesitamos poder confiar en que nuestro asesor es competente, capaz y con suficiente experiencia para inspirarnos con confianza en sus habilidades. Esperamos que se vean como un experto, con suerte desde el primer momento en que los veamos.

Pero ser un experto no requiere que alguien sea fanfarrón o se sienta compuesto para regalarnos constantemente con anécdotas y ejemplos de sus hazañas y éxitos. Ocasionalmente, ejemplos relevantes que demuestran cómo lidian con situaciones similares a la nuestra pueden ofrecer la seguridad de que nuestras circunstancias particulares funcionarán bien. Los ejemplos arrojan luz sobre lo que podemos esperar y abren nuestra mente a otras opciones.

Tener una idea de quiénes somos importantes como la piedra fundamental sobre la que podemos construir, pero ser excesivamente autopromocional puede ser un gran cambio. Siempre es bueno dejar espacio para que otros puedan expresar sus opiniones, elogiar e identificar las áreas donde están listos y dispuestos a recomendar y entusiasmar a usted. Permita que otros sean complementarios y que se conviertan en sus embajadores.

Algunas personas consideran importante adoptar una persona para superar situaciones difíciles o de alto perfil. Actúan “como si” fueran quienes quieren ser, cómo quieren llegar a través. Los deportistas profesionales, los oradores públicos y los artistas pueden adoptar ciertas características para apoyar su mentalidad deseada. Es bien sabido que la cantante Beyonce se convierte en “Sasha” cuando está en el escenario, lo que le permite compartimentar la persona distinta y diferente que retrata cuando está trabajando, separando al público de las áreas personales de su vida.

Los problemas pueden ocurrir cuando no dejamos atrás esos gestos y actitudes adoptados y comenzamos a creer nuestra propia publicidad. Adoptar una mentalidad de “Soy el mejor” podría estar bien en el escenario, en una entrevista o en un discurso de venta, pero quedar completamente sumergido puede resultar narcisista, carente de habilidad y, a menudo, no es adecuado para otras áreas de nuestra vida.

Del mismo modo, podemos llegar a ser tan absorbidos por nuestro papel como padre, sostén de la familia, hijo, hija o pareja que perdemos de vista quiénes somos, dejando tan poco espacio para retener nuestras otras pasiones y entusiasmo. Hay momentos en que otras demandas deben ser prioritarias, pero trate de dejar los rincones de su vida para usted.

Cuando es hora de establecer metas o determinar nuestras resoluciones y nuestro plan de superación personal, es importante saber quiénes somos y asegurarnos de que esos objetivos se sientan cómodos con nosotros. Es nuestra propia voz la que escuchamos, no otras personas con sus sugerencias de ‘por qué no lo hacen’ y ‘usted compró’.

Sí, ‘¿quién te crees que eres?’ Por supuesto, puede ser una reprimenda sarcástica, diseñada para arrastrar a alguien de nuevo a la fila, pero también puede ser un estímulo para la reflexión y una mayor conciencia de sí mismo, capaz de brindar una oportunidad para recuperar parte de su individualidad. Entonces no solo piensas, sino que realmente sabes quién eres.

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